sábado, 27 de octubre de 2007

capitulo 5


A Oliveira le gustaba hacer el amor con la Maga porque nada podía ser más importante para ella y al mismo tiempo, de una manera difícilmente comprensible, estaba como por debajo de su placer, se alcanzaba en él un momento y por eso se adhería desesperadamente y lo prolongaba, era como un despertar y conocer su verdadero nombre, y después recaía en una zona siempre un poco crepuscular que encantaba a Oliveira temeroso de perfecciones, pero la Maga sufría de verdad cuando regresaba a sus recuerdos y a todo lo que oscuramente necesitaba pensar y no podía pensar, entonces había que besarla profundamente, incitarla a nuevos juegos, y la otra, la reconciliada, crecía debajo de él y lo arrebataba, se daba entonces como una bestia frenética, los ojos perdidos y las manos torcidas hacia adentro, mítica y atroz como una estatua rodando por una montaña, arrancando el tiempo con las uñas, entre hipos y un ronquido quejumbroso que duraba interminablemente. Una noche le clavó los dientes, le mordió el hombro hasta sacarle sangre porque él se dejaba ir de lado, un poco perdido ya, y hubo un confuso pacto sin palabras, Oliveira sintió como si la Maga esperara de él la muerte, algo en ella que no era su yo despierto, una oscura forma reclamando una aniquilación, la lenta cuchillada boca arriba que rompe las estrellas de la noche y devuelve el espacio a las preguntas y a los terrores. Sólo esa vez, descentrado como un matador mítico para quien matar es devolver el toro al mar y el mar al cielo, vejó a la Maga en una larga noche de la que poco hablaron luego, la hizo Pasifae, la dobló y la usó como un adolescente, la conoció y le exigió las servidumbres de la más triste puta, la magnificó a constelación, la tuvo entre los brazos oliendo a sangre, le hizo beber el semen que corre por la boca como desafío al Logos, le chupó la sombra del vientre y de la grupa y se la alzó hasta la cara para untarla de sí misma en esa última operación de conocimiento que sólo el hombre puede dar a la mujer, la exasperó con piel y pelo y baba y quejas, la vació hasta lo último de su fuerza magnífica, la tiró contra una almohada y la sábana y la sintió llorar de felicidad contra su cara que un nuevo cigarrillo devolvía a la noche del cuarto y del hotel.Más tarde a Oliveira le preocupó que ella se creyera colmada, que los juegos buscaran ascender a sacrificio. Temía sobre todo la forma más sutil de la gratitud que se vuelve cariño canino; no quería que la libertad, única ropa que le caía bien a la Maga, se perdiera en una feminidad diligente. Se tranquilizó porque la vuelta de la Maga al plano del café negro y la visita al bidé se vio señalada por la recaída en la peor de las confusiones,maltratada de absoluto durante esa noche, abierta a una porosidad de espacio que late y se expande, sus primeras palabras de este lado tenían que azotarla como látigos, y su vuelta al borde de la cama, imagen de una consternación progresiva que busca neutralizarse con sonrisas y una vaga esperanza, dejó particularmente satisfecho a Oliveira. Puesto que no la amaba, puesto que el deseo cesaría (porque no la amaba, y el deseo cesaría), evitar como la peste toda sacralización de los juegos. Durante días, durante semanas, durante algunos meses, cada cuarto de hotel y cada plaza, cada postura amorosa y cada amanecer en un café de los mercados: circo feroz, operación sutil y balance lúcido. Se llegó así a saber que la Maga esperaba verdaderamente que Horacio la matara, y que esa muerte debía ser de fénix, el ingreso al concilio de los filósofos, es decir a las charlas del Club de la Serpiente: la Maga quería aprender, quería ins-truir-se.


JULIO CORTAZAR-

domingo, 14 de octubre de 2007

Quedate...


Te digo que no te vayas, no es tan necesario ahora, o no lo quiero entender, tal vez si lo sea, pero eso me crearia mas nostalgia y tristeza,¿porque insistes?... no ves que yo te quiero?, porque insistes sabiendolo, no te importa mi dolor, lo se, tal vez creas que no siento nada, pero no es asi, a pesar de todo te quiero mas de lo debido, porque yo se que por lo menos mi amor no lo mereces, si, yo se que no lo pides, pero aun asi te lo doy, aun asi te lo he entregado durante tanto... porque se sale solo, intento cerrarle la puerta pero logra salirse, y ahi se queda, y seguira quedandose por mas tiempo aun, eso lo presiento, y le hago caso a mis presentiomientos, porque aun antes de conocerte te presentia, te presentia con dolor y con miedo, pero sabia que a ti iba a llegar, que a mi ibas a llegar, y asi fue, y asi han llegado muchas cosas, buenas y malas, triste decir que mas malas que buenas, lo cual me hace mazoquista, pero no te vayas, quedate, con tus condiciones, con tu breve compañia, con tus pocos besos, quedate, porque si te vas sufriria aun mas, mas de lo de ahora, llena de incertidumbres y aguantando el que a veces quieras estar conmigo y a veces no, asi eres tu y te he aceptado, aunque quisiera cambiarte cosas, no lo haras, aunque tu tambien quieras cambiarme muchas otras, o tal vez ni te interese, porque solo es un ratito.... a pesar de todo quedate.

jueves, 4 de octubre de 2007

SEA...


ME VOY HOY DE VIAJE, ESPERANDO REALMENTE DESESTRESARME Y ALEGRARME UN POCO YA Q ULTIMAMENTE HE ESTADO BAJA DE ANIMO (NO MUY RARO), PERO BUENO, OJALA ESTA SEA LA OPORTUNIDAD DE REFLEXIONAR Y ACLARAR MUCHAS COSAS, DESPEJAR MI MENTE, CERCA DEL MAR. ESPERO LLEGAR CON LA MENTE ABIERTA... BUENO EL MAR HACE MILAGROS? NO CREO... PERO ESPERO.